Visitar Peñiscola con niños.

Peñíscola es un lugar tranquilo y acogedor, ahora que aun no estamos en temporada alta. Además hemos aprovechado unos buenos días de sol, con lo cual los largos ratos de juegos, en la playa, han sido muchos.
La visita al castillo de Papa Luna, ha sido una de nuestras mejores salidas. Tengo que reconocer que tenéis que tener mil ojos, si vais con niños pequeños. No sólo por las múltiples escaleras (algunas de ellas bastante empinadas) que hay, sino porque el vallado de la muralla, no es que sea excesivamente alto, con lo cual hay que evitar acercarse. Pero una vez allí, las vistas son inmejorables. Poder ver el paisaje de Peñíscola, el mar y todo su alrededor, desde esa altura, es algo que aún conservo en mi retina. El aire puro, que se respira desde allí y sobretodo los detalles tan bien conservados del castillo. Es una pasada!